domingo, 2 de septiembre de 2007

Las 7 fases de una burbuja económica

Saludos chavalotes/as; navegando por la Red intentando encontrar más estadísticas acerca del mercado inmobiliario español (como veis, monotema de esta semana en el blog) me he topado con este interesante artículo del, ya fenecido, reputado economista estadounidense Hyman Minsky (biografía en http://es.wikipedia.org/wiki/Hyman_Minsky ).

Lo interesante del artículo no es por la fama de su autor, ni por el tema en cuestión. Lo más sorprendente es que Minsky lo escribió en Estados Unidos en 1991, hace 16 años... pero refleja con asombrosa realidad (espeluznante diría yo) la situación pasada, presente (¿y futura?) del mercado inmobiliario español. Aquí os lo dejo, disfrutadlo; y después decidme... ¿en que fase creeis que estamos ahora?


Las siete fases de una burbuja económica, por Hyman P. Minsky.

Fase 1 - Planteamiento. Toda crisis financiera comienza con una perturbación. Puede ser el invento de una nueva tecnología, como Internet. Puede ser un cambio en la política económica. Por ejemplo, los tipos de interés podrían reducirse inesperadamente. Sea lo que sea, las cosas cambian para un sector de la economía. La gente percibe ese sector de otra manera.

Fase 2 - Los precios comienzan a subir: Enseguida, los precios en ese sector empiezan a subir. Inicialmente, ese incremente casi no es percibido. Muchas veces, estos precios más altos reflejan una mejora en los indicadores económicos. Según los precios van aumentando más, la gente empieza a notarlo.

Fase 3 - Crédito fácil: El aumento de los precios no es suficiente para una burbuja. Toda crisis financiera necesita combustible para su motor, y sólo hay una cosa que este motor quema: el crédito barato. Si él, no puede haber especulación. Sin él, las consecuencias del planteamiento se desvanecen y el sector vuelve a la normalidad. Cuando una burbuja empieza, el mercado es invadido por agentes externos. Sin crédito barato, las agentes externos no pueden entrar.

El crédito barato es el billete de entrada para los agentes externos. Por ejemplo, los precios de la gasolina han aumentado fuertemente en los últimos años. Sin embargo, los bancos no están concediendo préstamos para que la gente almacena la gasolina en sus garajes esperando que el precio se doble en tres meses. Pero los bancos si que están dando préstamos a gente de poca solvencia para comprar casas con la idea que se pueden vender enseguida.

El aumento del crédito fácil está muchas veces asociado a la innovación financiera. Frecuentemente se desarrolla un nuevo tipo de instrumento financiero que infravalora los riesgos. De hecho, el crédito fácil y la innovación financiera son un cóctel peligroso. La Burbuja de los Mares del Sur en la economía americana comenzó con una novedosa figura llamada "sociedad anónima de responsabilidad limitada". Hasta 1929 (año del "crack" económico mundial) los precios fueron catapultados a la estratosfera con la ayuda de los "margin calls". Los precios de las casas ahora se han acelerado en forma de hipotecas "sólo interés", creadas para financiar compras de inmuebles sobrevalorados.

Fase 4 - Recalentamiento del mercado: Según el efecto del crédito fácil se va notando, el mercado comienza a recalentarse. El recalentamiento estimula los volúmenes y aparecen las escaseces. Los precios comienzan a acelerarse, y se recogen beneficios fáciles. Más agentes externos son atraídos y los precios se desbocan. Las subidas de precios atraen a los bobos, los codiciosos y los desesperados por meterse en el mercado. Así como un fuego necesita más combustible, la burbuja necesita más compradores.

Fase 5 - Euforia: La burbuja entra ahora en su fase más trágica. Saldrán algunas voces prudentes y dirán que la burbuja no puede seguir más. Pondrán argumentos convincentes basados en indicadores económicos a largo plazo y simple lógica económica. Sin embargo, estos argumentos se evaporan en el calor del hecho inapelable: los precios aún están subiendo. Los prudentes son acallados por charlatanes, que justifican la locura de precios con el argumento eufórico que ahora el mundo es diferente al pasado, las cosas han cambiado y que este nuevo mundo significa precios más altos.

Por supuesto, el argumento del "nuevo mundo" es cierto; el mundo es diferente cada día, pero eso no significa que los precios tengan que descontrolarse. Pero los charlatanes ganan y el optimismo injustificado se impone. En este punto, los charlatanes adornan su optimismo con la más cruel de las mentiras: cuando los precios toquen máximos habrá un "suave aterrizaje". La idea de una apacible desaceleración de los precios calma los nervios. Los compradores se quedan atrapados en la negación de la evidencia. Saben que los precios no pueden subir eternamente, pero rara vez actúan según ese principio. Todo es seguro y está controlado porque piensan marcharse del mercado justo antes de que la burbuja explote. Aquellos que no han entrado al mercado se enfrentan a un terrible dilema: no pueden entrar, pero tampoco quieren quedarse fuera. Saben que perdieron el tren al principio de la burbuja. Son bombardeados cada día con historias de gente que se hizo rica en dos días y amigos con grandes ganancias. Los fuertes se quedan fuera y asumen la oportunidad perdida. Los débiles compran y por lo tanto se ponen a los pies de los caballos.

Fase 6 - Los expertos recogen beneficios: Todo el mundo quiere creer en un futuro mejor, y la burbuja se aprovecha de eso. Una burbuja necesita que todos crean en un futuro mejor, y mientras esta euforia continúa, la burbuja se mantiene. Sin embargo, al tiempo que la locura se apodera de los nuevos compradores, los expertos recuerdan el "viejo mundo". Pierden su fe y comienzan a asustarse. Conocen su mercado, y saben que todo ha ido demasiado lejos. Los expertos comienzan a vender. Típicamente, los expertos intentan escurrirse sin ser percibidos, y a veces lo consiguen. Otras veces, los nuevos compradores los ven mientras intentan largarse. En cualquier caso, sean detectados o no, el hecho de que estos expertos vendan es ya el principio del fin.

Fase 7 - El estallido: A veces, la marcha de los expertos infecta a los nuevos compradores. Otras veces, es el fin del crédito fácil o alguna serie de noticias inesperadas. Pero sea lo que sea, la euforia es reemplazada por el miedo. El edificio se quema y todo el mundo corre hacia la puerta. Los nuevos compradores comienzan a vender, pero ahora ya no hay compradores. Todo el mundo sabe que el producto está bajando de precio y decide seguir esperando todo lo que pueda antes de adquirirlo. Llega el pánico. Los precios se desploman, el crédito se corta y las pérdidas empiezan a acumularse.